lunes, 28 de noviembre de 2011

Bautismo en el Espíritu Santo y mi inaguración en una sesión de liberación(parte II)


Golpeaban la puerta de la sala de niños en la Iglesia en donde me había dormido, miré el reloj y eran las 3:30 AM, me preparé, y nos disponíamos a salir cuando conocí a 2 preciosas hijas de Dios que también irían con el grupo que iríamos a evangelizar, llevar servicio médico, odontológico, ropas y víveres para los más carenciados de la ciudad que visitaríamos. Yo no oré al levantarme, solo subí al bus con el grupo y partimos, nos esperaba una larga jornada de intenso trabajo, que empezamos a las 7 AM hasta las 15:00 hs., tiempo en el cual solo tuvimos tiempo para tomar agua, estábamos agotados al finalizar, comimos algo y mis 2 nuevas amigas y yo nos tiramos al pasto a descansar, queríamos tomar tereré, y vimos un cartelito de “se vende hielo” enfrente de la escuela en donde servíamos y hacía ahí fuimos. Nos atendió una cálida señora que al ver que éramos del grupo amablemente nos preparó un tereré y osadamente mis compañeras empezaron a predicarle; yo no me sentía muy cómoda con eso, pero de todas formas, pronto terminaría todo, hasta que la señora pidió que oráramos por su hijo, quien se encontraba con  muchos problemas, llama a su hijo y aparece un hombre de unos 40 años, que receloso, igual se presta a que nosotras (mejor dicho mis compañeras) oren por él. Y cuando ellas oran noto que mis amigas hablan fluidamente en Lenguas. Cuando terminan la oración, él nos pide pasar por su casa a orar por su esposa que se encontraba enferma, paralítica, y que para su tratamiento ya habían perdido todo, incluido su casa. Ya no sentía recelo por nosotras y nos rogaba que fuésemos, nos invitó a tomar un baño en su casa, y ¡zas! Dijo las palabras milagrosas: “y en casa pueden merendar cocido”, of course! Aceptamos, aunque no queríamos alejarnos mucho del grupo y teníamos tiempo limitado antes del culto a las 18:00 hs. en donde esperábamos al pastor Emilio Abreu para predicar. Entonces al salir, en el portón de la casa ajena, en donde se vendía hielo, ahí mismo, al lado del alambrado de púas, estiré de la manga a una de mis compañeras y en un impulso que no sé de donde nació, le dije: “yo todavía no recibí el Bautismo del Espíritu Santo” y ella me echó una de esas miradas de perplejidad como si yo le hubiese dicho: “yo todavía no respiré hoy”, y le llamó a la otra: ¡Gloria, vení, ella todavía no recibió el bautismo del Espíritu!, más miradas de perplejidad…y como quien van a aplastar una mosca me ponen las manos encima y apuradas oran para que sea bautizada, y ¡maravilla de maravillas! lo recibí y empecé a hablar en Lenguas!, entonces ellas me estiraron como si nada extraño hubiese pasado y me llevaron tras ellas. Yo todavía no reaccionaba de la sorpresa y de la emoción y mis amigas ni siquiera lo notaban, (lo único que les sorprendió fue que no haya sido bautizada hasta ese momento)  y así fue atiborrados en el pequeño autito destartalado del hombre fuimos hasta la casa para orar por la esposa enferma; cuando llegamos al portón, ya antes de entrar a la casa, Gloria y Elena (mis compañeras) se codearon y se dijeron entre sí: “alerta, algo no está bien aquí”. Yo 0 discernimiento espiritual, shockeada por la sorpresa del Espíritu y llena de gozo caminaba por las nubes y no me importaba ni si el mismo Satán nos saludaba al entrar…y no imaginaba lo que nos esperaba…
Entramos a la sala, y en silla de ruedas traen a la enferma, una señora de unos 30 a 35 años, que nos saludó con mucho entusiasmo agradeciendo nuestra visita, contrastando con el insulto que enseguida profirió a una dulce jovencita que estaba a su lado y que resultó ser su hija.
Estábamos apurados, entonces Gloria entró a darse una ducha y Elena y yo quedamos con la enferma que nos contó que llevaba años sin poder caminar y que habían perdido todo con tratamientos médicos que de nada servían. Y Elena le dijo que nosotras ya oraríamos por ella para ganar tiempo, ella aceptó y al acercarse Elena y cuando estaba a punto de ponerle la mano en la cabeza, la sra. se desmayó, al instante, comprendimos lo que pasaba…estábamos enfrente de una posesión demoníaca. ¡vaya manera de inaugurar mi recién recibido Bautismo del Espíritu!. Gracias a Dios estaba con 2 expertas, yo hacía recién 40 días había sido convertida, todavía tenía un gran chupete espiritual colgando de mi cuello, y me asusté…corrí a golpear la puerta del baño apurando a Gloria que termine su baño y salga. Y asustada porque no entendía lo que pasaba, salió envuelta en una toalla y empezamos la liberación. Para resumirlo, la sra. estaba poseída por varios demonios, uno de los cuales era “de enfermedad”, otro “de coma” (que le hacía perder la conciencia cuando le hablábamos), “de pecado” y el peor de todos “de falta de perdón”.
Los 2 últimos eran los peores: ella contó que había cometido un aborto y se negaba a perdonar su marido porque él le había obligado a hacerlo. Cuando prácticamente le arrastramos a su marido para que le pida perdón a ella por eso,  recién ahí ella perdonó y lloró y oró y fue libre y ocurrió el milagro: SE LEVANTÓ Y CAMINÓ.
Fue libertada y sanada en aquella misma hora. Y salimos apuradas y gozosas de ese lugar. Yo caminaba en las nubes, esa noche no dormí de la emoción, más que la emoción de ser instrumento de Dios, yo había recibido lo que anhelaba: EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO.  Dios no me había soltado, cumplió su promesa, empezaba una nueva etapa para mi crecimiento espiritual y empezaba a conocer los beneficios de hablar en Lenguas.
                     Yamili Filártiga

Mi Bautismo en el Espíritu Santo (parte I)


Asistía a una Iglesia en donde se predicaba y oraba por el Bautismo del Espíritu Santo, y prácticamente todos hablaban en Lenguas…menos yo.
Lo anhelaba tanto! Siempre lo anhelé, aún antes de conocer a Jesús como mi Salvador y escuchaba que alguien hablaba en Lenguas me llamaba la atención ese montón de sonidos inentendibles pero agradables y que parecían contener tanto poder.
Y me decidí: ayunaría y reclamaría delante de Dios hasta ser bautizada en el Espíritu. Memoricé cada palabra de la Biblia que hablaba de las promesas del Espíritu y empecé un ayuno de 40 días (esperen un rato: solo ayunaba el desayuno, pero si yo desayuno bien puedo dejar de comer todo el día, y si nó, hacia el mediodía la sensación pareciera que estaba pasando por una severa hambruna africana). Pasaron los días, 10, 20, 30… y cercano a los 40 un viernes a la mañana decido ayunar todo el día hasta después del culto en la iglesia a las 22:00 hs.
Ese día vino a mi mente la idea de: “Dios no te va a dar a vos, eso es para los líderes, la gente espiritual y vos no sos”. Y al instante otra voz  me dijo: “usá el escudo de la fe”. Y lo hice: dije en voz alta: “Dios es fiel a su Palabra y ahí dice que la promesa es para todos”. Esa noche en el culto, el pastor predicó acerca del Bautismo del Espíritu Santo e invitó a los que lo querían recibir a que pasen al frente; (claro que era para mí, este era mi momento) yo corrí, (literalmente) como si de por medio estuviera la medalla olímpica, llegué al altar, el pastor oraba imponiendo las manos, el que estaba a mi lado lo recibió, el del otro lado también, todos hablaban el Lenguas gozosos llenos del Espíritu…menos yo. No lo recibí, no recuerdo una frustración mayor en mi vida, en ese momento decidí apartarme de la Iglesia y de Dios. Sentía que Él no me quería a mí, que yo no era importante para Él. Y salí del templo encogida, triste, acabada…y alguien me llamó; yo debía ir al otro día con un grupo de la Iglesia a prestar servicio médico y social en una ciudad del interior del país, y el que me llamaba era uno del grupo y me preguntaba si estaría en el local de la Iglesia al otro día a las 4 AM para la salida, le dije que no, que no podría estar tan temprano y que por eso no iría. Y él me dijo: “podés quedarte a dormir en la Iglesia, en la sala de niños, te llaveas por dentro, nosotros no dormimos esta noche cargando el camión y a las 3 toco tu puerta y te preparas para irnos”, y cuando estaba a punto de agradecerle y decirle que nó, él agregó: “y te invito a cenar ahora”… y eso me detuvo, (recuerden que última comida fue hacía 24 hs, tenía mucha hambre y si llegaba a casa de mamá a esa hora encontraría la cocina cerrada), entonces me decidí…me quedaría, cenaría y al otro día iría con el grupo a servir a 200 kms de la capital, (en donde vivía), diciéndome a mi misma que el irme sería como una aventura, conocería un lugar nuevo y luego no volvería más a la Iglesia. Esa noche cené y me acosté a dormir sin orar, había llegado al límite de mi fe. Dios ya no existía más para mí, Él no me amaba como lo había creído…
No sabía lo que me esperaba al otro día, yo le había soltado a Dios, pero Él no me había soltado a mí…delante de mí se estaba preparando una aventura excepcional que nunca olvidaría…
                       Yamili Filártiga

domingo, 23 de octubre de 2011

LA OUIJA, MARILYN MANSON, HALLOWEEN Y UNA POSESIÓN DEMONIACA

Era comienzos de octubre, todas las tiendas se llenaban ya de artículos que celebraban HALLOWEEN, yo en ese entonces, trabajaba en un colegio cristiano, y cumplía la función de psicóloga-capellana juntamente con mi amigo el Pastor Camilo Gómez. Un  día, un bullicioso grupo de chicas del 5to año de la secundaria se acercó y entre varias al mismo tiempo trataban atropelladamente de contarme acerca de “lo raro” que estaba actuando su nueva compañera y de que ellas hasta ya le tenían miedo; de verdad no me sentí entusiasmada, les dije que vería el asunto y lo dejé pasar; pero al otro día todas, en paquete, estaban a la puerta de mi oficina, porque la tarde anterior, ella; a la que llamaré Lola, (nombre ficticio, of course), que era alta y delgada, había levantado en vilo y amenazado a una de sus compañeras, que era alta y robusta, con mucho más peso que ella, y ahora de verdad le temían y se negaban a entrar a clases si “yo no hacía algo”, bueno; ahora acorralada ya, no tuve opción y le dije a Camilo: - vamos a quitarle de la clase a Lola y hablar con ella.- Y fuimos; al salir Lola de la clase nos dimos cuenta que ya no era ella la que hablaba (normalmente era una “sweet girl” callada y tímida), ya que con prepotencia nos preguntó que queríamos, le dije que solo hablar con ella, entonces, se adelantó, entró en mi oficina y se sentó en mi silla detrás del escritorio; con Camilo entendimos lo que pasaba, entonces yo solo le pregunté como estaba, y antes de que conteste, Camilo la miró fijo a los ojos y le dijo: - ¡¡sé quién eres, y en el Nombre de Jesús te ordeno que salgas de ella!! En ese momento ella se abalanzó hacia Camilo e intentó estrangularle, él no se movió ni un milímetro, ni pestañeó y le dijo a ella: - a mí no me podes tocar. Una fuerza invisible atajaba las manos de ella que no podían cerrarse alrededor del cuello de él y la lanzaron hacia la silla. Y así empezó todo, Lola estaba poseída por demonios y empezamos una sesión de Liberación.
Con el correr de los minutos nos dimos cuenta de que el problema NO ERA QUE
EL DEMONIO NO QUERÍA SALIR DE ELLA, ERA ELLA LA QUE SE AFERRABA A LA CAUSA POR LA QUE EL DEMONIO HABÍA ENTRADO EN ELLA.
Entonces empezamos a preguntarle qué había hecho, y ella (en medio de mucha lucha) nos decía que no creía que Dios ni su familia la amaban, que “Jorge” le dijo que le amaba…pero quién era este Jorge? Nada más ni nada menos “el joven de 17 años que le había hablado por medio de la OUIJA. WHAT??? Sí, así fue, para ella el tal Jorge era tan real que le había obedecido en todo. Oramos por ella, le repetíamos porciones de la Biblia, le hablábamos del amor de Dios, hasta que ella aceptó que tenía miedo de que el supuesto Jorge la mate, además de que él le decía que Jesús nunca la liberaría, le convencimos de lo contrario, por fin ella renunció a Jorge, a la OUIJA y a la música de Marilyn Manson, y vimos algo sobrenatural: el demonio que hablaba por medio de ella empezó a pedir clemencia mirando a alguien invisible a nuestros ojos, era patética la forma como suplicaba que no se le quite, pero en un momento gritó y quedó callada, quedó inconciente por unos segundos y cuando despertó ya era Lola con nosotros, le pasé la Biblia para que lea el Salmo 18, lo hizo y ella lloraba de alegría por su liberación. Y ahí pude hablar con ella y eliminar todo vestigio de lo que la ataba a ese demonio.
Me contó que todo se había iniciado hacía 1 año en el colegio en donde en ese tiempo estudiaba, ella se sentía muy sola y había empezado a usar la OUIJA, y que le había hablado,  por ese medio, supuestamente, un joven de 17 años que se había suicidado y que se llamaba Jorge, que le dijo que él la quería, que no existía el infierno y que le había pedido que ella haga pacto de sangre con “él” haciéndose una tatuaje-cicatriz, entonces ella se levantó la manga y me mostró un tatuaje hecho de cicatriz, me dijo: - me lo hice con un clavo (de 15 cms). Eran unas letras y decía: “NADIE ME QUIERE”, además el tal “Jorge” le pidió que la noche de HALLOWEEN, cerca de la medianoche ella robe un niño, lo sacrifique y después se suicide “para encontrarse con él”. Ya en ese tiempo, aquello que empezó como un juego, como algo agradable y divertido, se había convertido en una tortura espiritual y mental, ya casi no dormía y perdía la conciencia de lo que hacía, se sentía terriblemente prisionera pero no veía la forma de salir de esa prisión, hasta que llegó a un colegio cristiano y Dios en su misericordia permitió que sus compañeras se den cuenta de lo que le pasaba y pidieran ayuda para ella.
Luego me mostró el clavo y sus cuadernos; estaban llenos de dibujos y alabanzas a Marilyn Manson, ni una sola hoja se podía rescatar, voluntariamente ella decidió quemarlo todo y empezar una nueva vida. Sus propias compañeras la ayudaron orando con ella y acompañándola a una Iglesia cristiana en donde conoció más a su Libertador y se rodeó de amigas cristianas.
Lo terrible de todo es que ella lo iba a hacer: secuestrar a un niño, matarlo y suicidarse la noche de HALLOWEEN. Y solo el gran amor de Jesús lo impidió. Y cada vez que se acerca octubre y veo los negocios llenos de artículos macabros que anuncian muerte, oscuridad y tinieblas, pienso: ¿en qué pensamos cuando celebramos tanta oscuridad? ¿O cuando vestimos a nuestros niños de brujos y hechiceros? ¿Qué celebramos? ¿La muerte? ¿O acaso queremos ver a nuestros hijos torturados como Lola? ¿O pensamos en los niños inocentes que son sacrificados en esa noche en honor al diablo? ¿Qué pensamos? ¿O no pensamos nada y simplemente nos dejamos llevar por la corriente de festejar lo que ni siquiera entendemos?.
La realidad que conozco y experimenté de 1ª. mano es esta:
El ladrón (Satanás) no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo  (Jesucristo) he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Jn 10:10
 
 Yamili Filártiga

lunes, 15 de agosto de 2011

MI ENCUENTRO CON JEZABEL


El espíritu de Dios me había hablado de Jezabel, pero cuando Él me dijo: “El peor enemigo de los profetas es Jezabel”, no dimensioné el significado de esa palabra. Hasta que un día tuve un encuentro de muerte con Jezabel.
Empecé a trabajar en una institución educativa cristiana dependiente de una iglesia local,  en donde la directora era muy autoritaria, todos le temían: profesores y estudiantes (hasta los más pequeñitos) y me sentí tan impotente al ver el daño emocional que causaba sin que yo pudiera probar nada en su contra que juntamente con 2 compañeras empezamos a orar para que cambie o salga. Poco tiempo después, otra compañera que no sabía nada de las oraciones y de mi preocupación me dijo que me había soñado y me contó el sueño, me dijo: “estábamos en un lugar parecido a la iglesia y de repente se levanta una mujer (me describió muy parecida a la directora, con todos los detalles)  que grita apuntando el dedo y buscándome a mí: ¡¡¡¿dónde está Yamili? ¡Yamili tiene que morir!!!!, y mi compañera tuvo mucho miedo y salió corriendo de ese lugar. Ese fue el sueño, me lo contó, se lo agradecí, le dije que iba a orar sobre el tema, quedé solo un poco preocupada, aunque entendí perfectamente que era Jezabel que me amenazaba. No dimensioné.
Seguí orando por la situación en el colegio, pero unos días después empecé a sentirme muy cansada y sin fuerzas, el malestar fue en aumento, entonces fui al médico y encontraron un tumor en el útero. ¡Operación urgente!, pero a los 15 días, todo el útero, y ovarios estaban con tumores de vuelta, mi ginecóloga programó otra operación de urgencia en donde me harían una histerectomía, y con mi útero se iría mi sueño y el de mi marido de tener hijos, además debería entrar en sesiones de quimioterapia apenas me recuperara de la operación. Todo urgente. Desesperación total. Solo podía orar por un milagro, y oramos mi familia y yo. Y rogaba que mi fe no falte, ya que todo era tan oscuro y siniestro. Llegó el día anterior a la operación, fui a hacerme los últimos estudios de ecografía y luego tenía cita con el quimioterapeuta, que según mi doctora, era el mejor de Paraguay. Yo estaba embotada, mi marido me sostenía emocionalmente. Y fuimos a hacerme los estudios…y sucedió, el milagro sucedió: MI ÚTERO, MIS OVARIOS ESTABAN LIMPIOS, SIN TUMOR, SANOS COMO DE CUALQUIER MUJER NORMAL. El doctor estaba sorprendido, fui al quimioterapeuta, más sorprendido aún, me dijo “no necesitas quimioterapia”, y al despedirme me habló palabras proféticas: “Chau y que ojalá nunca más nos veamos” y así fue, nunca necesité quimioterapia, mantuve mi útero y con mucha alegría mi marido y yo nos ocupamos de traer al mundo a dos preciosas princesitas del Reino de Dios. 
Dios escuchó nuestras oraciones y no me entregó a la voluntad de Jezabel, estoy viva por el poder y la voluntad de Dios, pero si hubiese sido por Jezabel ya estaría 2 metros bajo tierra.
Ah! Les cuento: poco tiempo después la persona por la que oraba que cambie o salga, salió y tomó su puesto otra. Y yo aprendí una lección espiritual: 1) a mí me habían dado la responsabilidad espiritual de la institución, pero no me habían dado la autoridad espiritual; por lo tanto no era yo la persona indicada para pelear en ese lugar contra ese espíritu, esa era responsabilidad de los pastores responsables de la congregación y del colegio 2) y como ellos no lo hicieron, Jezabel siguió actuando en otras formas.
 En ese lugar, yo solo gané una batalla, pero no la guerra. Y como no entendían lo que sucedía en la dimensión espiritual, y yo estaba muy sola en esa lucha, al final me retiré de ahí. Y hace poco en otro lugar volví a reconocer el rostro de Jezabel en mis hermanos en posición de autoridad que no permitieron que yo siga predicando en un lugar, es una pena, hasta llegué a desanimarme y como Elías clamé al Señor: ¡¿dónde están los 7000 que no doblaron sus rodillas ante Baal!? Si uno de uds. que leen esto lo es, por favor, identifíquense, porque estoy cansada de Jezabel. Yamili Filártiga

miércoles, 6 de julio de 2011

LA VISIÓN DE UN ÁNGEL


Eran tiempos difíciles, yo estudiaba y trabajaba, y mi mamá se enfermó. Me sentía culpable por dejarla para ir a trabajar y estaba preocupada por su salud. Pero tenía que salir, entonces oré a Dios y ahí Él me abrió los ojos espirituales como hizo con el siervo de Eliseo(2 Rey 6:17).
Y ahí lo ví. Estaba parado al lado de la cabecera de la cama de mi mamá. Era alto, muy alto, como de 2 m y medio de altura…y bello, muy bello. Alto, atlético, vestido con una túnica blanca y un grueso cinto de oro trabajado. Tenía los brazos cruzados en el pecho en posición vigilante, el puño izquierdo cerrado y en la mano derecha una espada desenvainada. Su rostro era hermoso, parecido a un hombre, pero se notaba que no lo era. Era otro tipo de ser. Sus rasgos perfectos, ojos azules y pelo casi hasta los hombros, con reflejos rubios y ondulado.
Tenía la belleza griega clásica. Pero perfectamente sobrenatural. Y ni me miró. Mejor dicho, ni le importó mi presencia. Él estaba concentrado en su tarea, era un soldado. Un guerrero. Rostro impasible, noble. Mezcla de dureza y devoción.
Y a los que dicen que podemos hablarles, pedirles ayuda, darles órdenes, invocarles, alabarles, etc. la experiencia me dejó convencida de varias cosas; primero del poder y cuidado de Dios que los envía; segundo, estos seres llamados ángeles no son nuestros siervos, sino de Dios, ellos son fieles a Él y le obedecen a Él. No a nosotros. Porque ni si yo bailaba la cumbia delante de él, no me hubiese mirado. Bueno, una lección de humildad también…
Este pobre clamó, y le oyó Jehová,
Y lo libró de todas sus angustias.
El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
Gustad, y ved que es bueno Jehová;
Dichoso el hombre que confía en él
Sl 34:6-8.
YAMILI FILÁRTIGA

miércoles, 4 de mayo de 2011

ZAPATOS, SATANÁS Y TIERRA PROMETIDA

      “YO OS HE ENTREGADO COMO LO HABÍA DICHO A MOISÉS, TODO
             LUGAR QUE PISARE LA PLANTA DE VUESTRO PIE”. Jos 1

     Una noche tuve un sueño, en ese tiempo, me estaba preparando para predicar sobre sanidad interior en un retiro de futuros ministros de Dios; era un lunes a la noche y tuve un sueño: en él me encontraba en mi oficina y de golpe salen de la pared perros doberman con dientes filosos como tiburones y saltan hacia mí como para atacarme. Al instante, instintivamente salto hacia atrás y escucho una voz que me dice: “yo apenas te amenazo y vas a retroceder”… reconocí la voz: era Satanás. Pero al instante, el Espíritu del Señor me dijo lo sgte.:   

“NUNCA HAGAS PACTO CON EL DIABLO; SI ÉL TE AMENAZA, NO RETROCEDAS, NO CEDAS TERRITORIO, NO ENTREGUES TU ZAPATO PORQUE YO ESTOY CONTIGO”
     
 Y entendí que temerle al diablo y dejar de hacer lo que uno está haciendo por el Reino de Dios en nuestras vidas y a nuestro alrededor,  es “hacer pacto implícito”, no un pacto firmado, pero si con una actitud de bajar los brazos, y sin palabras,  simplemente decir “Satanás, no me toques, no toques mi vida, mi familia, mis intereses, no desbarates mis planes y yo no desbarataré los tuyos. No entres en mi territorio y yo no entraré en el tuyo…hagamos paz”. Fue muy impactante para mí. Pero no sabía como sería probada 3 días después…
     Encontré en la calle, “por casualidad”, a la persona que más daño me había causado en la vida, la que literalmente casi había arrancado mi vida y la vida de mi hijo cuando él era bebé. Lo odiaba y le temía, no lo había visto en años y ahí estaba frente a mí, en el bus, camino a la oficina.  
   Temblaba cuando llegué a mi lugar de trabajo, me lancé a mi escritorio, tomé mi cabeza entre mis manos y le dije al Señor: “no voy a poder predicar pasado mañana, estoy demasiado llena de miedo, con que autoridad voy a hacerlo”. Y en ese momento el Espíritu del Señor me recuerda el sueño, abro mis ojos y estaba exactamente en el lugar del sueño. Entendí el mensaje. No debía retroceder. Debía ir y predicar.
      Y fui, y esa noche muchos fueron sanados y libertados de heridas emocionales en sus vidas, y vi la Gloria de Dios que se derramaba de un frágil vaso de arcilla. Y con el tiempo, Dios también sanó mis heridas, me quitó el miedo y el odio y fui libre…pero esa es otra historia…les cuento otro día.
     Y desde esa vez siempre le pido al Señor: “que yo nunca haga pacto con el diablo, que nunca renuncie a mis derechos en Cristo por temor o negligencia”. Que pise siempre firmemente la Tierra Prometida…
                       Yamili Filártiga   

lunes, 2 de mayo de 2011

AUTOS, MIEDO E HIERBA EN EL TEJADO


                                      “NO DEBES COSECHAR LO QUE SEMBRASTE”

A veces cosechamos el fruto de nuestras malas obras, a veces las malas obras de los demás, sufriendo por decisiones ajenas, o a veces simplemente por circunstancias de este mundo caído; pero si crees que el sacrificio de Cristo en el Calvario es suficiente para pagar por todos tus pecados, y ya estás establecido en el Reino de Dios,  entonces no aceptes la culpa por pecados o hechos pasados que hasta ahora afectaron tu vida negativamente, porque todo lo malo que has sembrado en tu andar, todas las obras del diablo en tu vida y lo que el mundo ha provocado  debe ser vuelto para bien.
El principio de “siembra y cosecha”, en lo negativo, no se debería cumplir en tu vida, simplemente porque hace 2000 años Jesús cosechó en dolor y heridas en la cruz  todo tu pecado y arrancó el poder del diablo y del mundo con sus consecuencias en tu vida.
Cuando yo tenía 11 años sufrí un accidente automovilístico encontrándome sola en un bus camino a mis estudios, fue muy traumático para mí, sola, herida y sin que un adulto se ocupe de mí, (yo sola, herida y sangrante tuve que mandar pedir un taxi para volver a mi casa).
Cuando sané de mis heridas físicas, empecé a tener ataques de ansiedad y de pánico, seguí tratamiento psicológico, pasaron los años, estudié, trabajé, sufrí años sin Dios, hasta que le conocí, y tiempo después  a Federico, y Dios nos empezó a prosperar económicamente, tuvimos nuestro primer auto, y Fede esperaba que yo maneje como él.
Y ahí surgió todo…no lo podía hacer, el miedo me dominaba, me cercaba como un enemigo invisible y no podía conducir nuestro pequeño auto rojo. Empecé a  orar por eso,  pasó un tiempo y me había acomodado a depender de Fede para salir en auto, pero mi marido no me dejaba en paz, insistía en que lo haga sola.
Una madrugada, a las 3:00 aprox. desperté totalmente, muy lúcida, y de alguna manera entendí que el Espíritu de Dios quería hablarme. Me levanté, tomé mi Biblia, empecé a leerla, y el Señor me llevó al Salmo 129, y me dijo: “todo lo que el diablo sembró en tu vida aún desde pequeña, no lo vas a cosechar, van a ser como la hierba que crece en el techo, avanza un poco y después se seca porque no tienen mi bendición, VAS A SER LIBRE DEL TEMOR A CONDUCIR”.
Y así fue, poco a poco, desafiando al temor con estas Palabras, empecé a conducir, y en 3 meses estaba yendo a todas partes sin temor alguno. Por eso, cada vez que subo al asiento de conductor en mi auto, recuerdo mi milagro, (aquellos que han sentido un temor igual  pueden entenderme) y doy gracias a Dios y le alabo por su amor, por su sacrificio en la cruz, por su cuidado y por mi libertad… porque dejé de cosechar la mala siembra en mi pasado.
Si estás cosechando de obras pasadas en tu vida y familia y quieres ser libre ora de esta manera:
Que todas las obras del diablo en nuestras vidas sean desechas, toda mala semilla desarraigada y sin fruto; seamos restaurados y  nos sea restituido todo lo que él nos robó, que sean como la hierba en el tejado, que se seca antes que crezca, de las cuales el segador no llena sus manos ni sus brazos el que hace gavillas”. Sl 129
                          Yamili Filártiga