jueves, 30 de mayo de 2013

Balaam y su caballo de Troya

En su obra “La razón en el sentido común”, George Santayana escribió: “Aquellos que no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo”. Las Sagradas Escrituras contienen un sinfín de historias llenas de moralejas cuyo fin es volvernos más sabios. Si Dios nos provee de ejemplos en su Palabra es para que los capitalicemos y los convirtamos en herramientas útiles en nuestra formación espiritual. La sabiduría consiste en aprender de los errores y aciertos de los demás, es aprender del pasado, de la historia, pues “no hay nada nuevo bajo el sol”.

Encontramos en las Escrituras la historia de un personaje muy singular y enigmático llamado Balaám. Este relato nos advierte que un hombre no solo es peligroso cuando porta un arma sino también cuando siembra ideas, y en este caso en particular, ideas de destrucción. Balaám tenía un don profético pero su codicia lo convirtió en un hombre caído pero con los ojos abiertos. El resumen de su historia es el siguiente: 

Balaám fue enviado por el rey de Moab para maldecir al pueblo de Israel en su marcha hacia Canaán para conquistar la Tierra Prometida. Sin embargo, exhortado por Jehová, bendijo a los hebreos repetidas veces. En su desesperación por percibir la remuneración que el rey de Moab le había prometido por sus servicios, y estando consciente de que “contra Jacob no vale agüero, ni adivinación contra Israel”, Balaám gestó un plan maquiavélico para satisfacer las necesidades de su contratante, sin violar los principios espirituales que lo limitaban en su gestión. 

La estrategia de Balaám era sencilla pero eficaz, un verdadero “caballo de Troya”. Dado que ninguna maldición llega sin causa, Balaám insta a Balaac, rey de Moab, a enviar mujeres de su pueblo a engatusar y seducir el corazón de los hebreos y, una vez conquistados, lograr que estos rindieran culto y adoración a los dioses paganos. Naturalmente, una vez ocurrido el hecho, la ira de Dios se encendió contra la rebeldía de su pueblo, generando la muerte de 24.000 hombres de guerra. 

Aquí podemos apreciar el hecho de que la lucha no se libró con espadas ni lanzas sino con ideas, y en este caso ideas de lujuria. El campo de batalla fue la mente de los líderes del pueblo hebreo. 

De esta historia aprendemos que el enemigo no puede traer maldición sobre nuestras vidas sin razón alguna, pero puede incitarnos con ideas a pecar y así ser expuestos a las consecuencias de nuestro mal proceder.

viernes, 21 de diciembre de 2012

TU PEOR ENEMIGO (parte I)

¿Te propusiste llegar a una meta y quedaste en el camino?¿tienes problemas con la ira?¿te cuesta perdonar cuando alguien te ofende?¿te cuesta salir de tu “zona cómoda” para emprender algo? Doris empezó con mucho entusiasmo sus estudios de idioma inglés, pero notó que le cuesta aprender el léxico nuevo, además de que debe levantarse más temprano para ir a clases (y pensándolo bien), el costo financiero extra no le agrada mucho. Bueno decidió abandonar sus estudios, para cuando las condiciones sean más adecuadas. Javier es muy emprendedor, tiene su negocio propio, le va relativamente bien en las ventas, pero, siempre está perdiendo empleados; y por rumores, él sabe, que al salir dicen de él “que es un antipático”, “un explotador” y que “el ambiente de trabajo es una carga pesada para ellos”. Él solo se considera un hombre exigente y cree que ellos son “todos unos perezosos”. Patricia cuida hasta el último detalle de limpieza de su hogar, y la pone muy nerviosa su marido, pues, cuando llega a la casa, se saca los zapatos y medias y los deja en cualquier parte, además de nunca cerrar bien el pote del dentífrico y dejar la tapa del inodoro arriba. Cada día siente que sus esfuerzos por mantener su hogar ordenado no es valorado y discute con él, siguiendo largos periodos de silencio de ella como castigo para su cónyuge. Carlos se siente muy contento en su labor de ingeniero, siempre fue creativo y muy inteligente, pero su trabajo requiere también dar órdenes a los trabajadores de las obras, resolver conflictos entre ellos, a veces enfrentar a alguien que está haciendo mal su labor y hasta despedirlo. Eso no le agrada, por lo tanto, rechazó un ascenso (lo que significaba más ingresos y mayor desarrollo profesional) porque lo que él quiere es un trabajo tranquilo sin asumir un liderazgo que él considera “muy estresante”. ¿Sentiste alguna vez que algo no funciona bien en ti? ¿Qué si “solo vencieras esa falla en tu carácter” saldrías adelante, desarrollarías tu potencial, aprovecharías mejor las oportunidades y tendrías mejores relaciones interpersonales? Pues esas fallas en ti se llaman “Aspectos negativos de tu temperamento”. Y hay solución para eso...

jueves, 16 de agosto de 2012

Paraguay: ¿país bolivariano? ¡JAMÁS!

En mi Nación estamos viviendo tiempos difíciles. Nuestros vecinos quieren imponernos su ideología; lo que pasa es que sus gobiernos fueron conquistados por el dinero del petróleo venezolano y quieren hacer una “gran patria sudamericana”, “patria bolivariana” dicen. Pero los paraguayos, somos muy nacionalistas, nosotros no queremos ni podemos ser parte del montón, siempre nos caracterizamos por tener una identidad muy singular, tenemos nuestro idioma: el guaraní, que nadie más en el mundo (aparte de nosotros) entiende, tomamos tereré no solo para apagar la sed, sino como forma de comunicarnos y compartir amistad; hasta tenemos nuestras propias mañas que solo otro paraguayo entiende; no, no podemos ser parte de una ideología en donde “todos estamos igualados” y en donde el Estado decide cuánto dinero vamos a gastar o cuantos dólares podemos poseer, o adónde y cuando podemos o nó viajar. Y hemos dado “el mal ejemplo” de sacudirnos del yugo izquierdista y de los planes chavistas. Ya desde el principio de nuestra independencia no necesitamos libertadores extranjeros que vengan a hacernos el favor de ser libres. No. Paraguay no. Porque fueron sus propios hijos, nacidos en esta tierra, nuestros padres, los que se levantaron y exigieron libertad e independencia. No nos calza el ser títeres de Chávez. No nos calza ser parte de “una gran patria bolivariana”. No nos calza ser un pueblo oprimido por su propio Gobierno o por gobiernos extranjeros. Queremos trabajar en paz, queremos mantener nuestra libertad y soberanía, por eso, la mayoría, estamos muy contentos con el curso de los acontecimientos que llevaron a la destitución de Lugo. Y lamento en el alma por aquellos que suspiran por un gobierno izquierdista; por un marxismo que bajo el pretexto de “la justicia social” siempre ha igualado al pueblo en la miseria, mientras sus “comandantes” se enriquecen; así ha sido en el pasado y así sigue siendo en esos países. Una pena para Latinoamérica. Y con respecto a la Iglesia, al Cuerpo de Cristo, asumamos la responsabilidad de traer y establecer el Reino de Verdad, Justicia y Paz a nuestras comunidades, pero no con espíritu de rebeldía, ira y proclamando una revolución violenta, despotricando contra la gente trabajadora y productora de bienes y servicios en una sociedad; sino con humildad, trabajo, servicio y amor. Ya que si el izquierdismo ha prendido es porque nosotros, la gente que conoce a Dios, hemos fallado en nuestra misión de traer el Reino y representarlo dignamente y los aprovechados se han valido de la realidad de la pobreza latinoamericana para “traer la solución” y repartir las riquezas que otros han ganado para, supuestamente, dársela a aquellos más necesitados. Y han engañado a muchos. Porque lo que debemos hacer y no hacemos, lo dejamos al diablo para que lo tuerza y lo use a su favor, para robar, matar y destruir. Así que, Iglesia del Señor, levantémonos, prediquemos la Palabra, y que cada uno en su puesto, como Ejército de Dios, provoquemos el cambio social basado en la cosmovisión y paradigmas que nos enseña la Biblia. Y estoy de acuerdo con el Pastor Emilio Abreu: “El cuerpo de Cristo está comprometido para erradicar la pobreza en Paraguay”. Sí, esa es nuestra responsabilidad. Ese es nuestro privilegio. Yamili Filártiga

viernes, 3 de agosto de 2012

Cartas de Amor

 Bienvenidos a esta primera entrega del Podcast. A los seres humanos nos cuesta comunicar apropiadamente nuestras ideas y sentimientos. Y más aún, cuando se trata de una relación de pareja, en donde hay fuertes emociones involucradas. Para comunicarnos mejor, yo les propongo, tanto a hombres como a mujeres, rescatar una antigua técnica utilizada por los enamorados: escribir  una carta de amor. ¡Si! vamos a escribir cartas de amor. Dale Play a continuación para escuchar.

martes, 17 de julio de 2012

COMO CUIDAR LA MENTE

1-     Ora todos los días, mantente en comunicación con Dios.
2-     Cuida lo que percibes con tus sentidos (ojos, oídos, etc), no veas películas de terror, de violencia (incluyendo algunos noticieros y periódicos), no escuches música con temas de pérdidas emocionales y/o depresivos.
3-     Evita conversaciones en donde el tema sean chismes, chistes de humor negro o verde y críticas a otros.
4-     Escudriña (escarba) la Palabra para encontrar sus principios y utilízalos en tu vida.
5-     Medita en la Palabra, que esté en tu subconsciente todo el día mientras cumples con tus tareas diarias.
6-     No medites en tus problemas, sino en el poder y buena voluntad de Dios; ni en el mal que otros te causaron; perdona y libera.
7-     Piensa en todo lo bueno y en lo que es digno de alabanza, a pesar del mal, aún suceden cosas buenas en el mundo.
CAMBIA TU MANERA DE PENSAR PARA QUE CAMBIE TU MANERA DE VIVIR.
(Rom 12:1-2).Yamili Filártiga

viernes, 13 de julio de 2012

SOY SINGULAR, UNA JOYA DE DIOS

                  


Imaginémonos un mundo de conformidad completa donde no existieran diferencias entre las personas. ¿Sería tal mundo un lugar mejor? ¿o feliz?
Las personas se sienten incómodas cuando parecen demasiados diferentes a las demás, pero, también en nuestra cultura occidental, se sienten incómodas cuando dan la impresión de ser exactamente igual a los demás. Como demuestran los experimentos realizados por Snyder y Fomkin (1980) las personas se sienten mejor cuando se ven a sí mismas como si fueran únicas. Es más, actuan de manera que que se reafirme su individualidad.
La visión de sí mismo como de alguien único también aparece en los “autoconceptos espontáneos” de las personas, así cuando se le pide a los niños: “cuéntame de ti”, son más dados a mencionar sus atributos particulares. Los niños nacidos en países extranjeros tienen más tendencia que los demás a mencionar su lugar de nacimiento. Los niños pelirrojos tienen más inclinación que los de pelo negro a mencionar espontáneamente el color  de su pelo, mientras que los niños de bajo peso o los muy pesados tienen más probabilidad de referirse a su peso corporal. En los países donde coexisten personas de diferentes razas, los niños de las minorías tienden a mencionar su raza.
También cuando visitamos o vivimos en países extranjeros estamos más concientes de nuestra identidad nacional y sensible a la manera cómo los demás reaccionan a ella. Basta con estar 2 semanas fuera del país para empezar a escuchar  música paraguaya y hasta quizás en nuestro corto vocabulario guaraní empezar a hablarlo con algún compatriota cercano.
Somos parte de la raza humana, pero también somos seres únicos, especiales, hechos a imagen y semejanza de Dios. Y eso nos recuerda constantemente en la Biblia. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra.”
Nuestros cuerpos fueron formados bajo la miraba atenta del Creador, y nuestra singularidad es parte de nuestra personalidad, así que considerando esto, valoremos las diferencias individuales de las personas que nos rodean, y (por ejemplo en un equipo de trabajo)  y seamos catalizadores de lo mejor de los demás, sin atender a las diferencias, sin iras, peleas ni divisiones, sino en paz, respeto y unidad en la diversidad.
Ya que Dios constantemente reafirma nuestra singularidad, nuestro valor, el gran poder del desarrollo de nuestras capacidades y de nuestro potencial para el bien de los demás. Cada uno de sus hijos, y aún de su creación, tenemos un valor inconmensurable delante de Dios.  








jueves, 7 de junio de 2012

LO QUE APRENDÍ MIRANDO AL TECHO



Era un día cualquiera y arreglando mi nueva oficina, levanté una pesada silla y ¡ay! Un dolor en mi espalda que fue en aumento, y después de dolorosas horas de esperas en consultorios médicos y salas de diagnóstico, ahí estaba: una pre-hernia de disco (no quiero ni imaginar si el diagnóstico no tenía el “pre”). Dolor al moverme, al levantarme, al caminar y al sentarme. Por muchos días solo podía estar en cama mirando al techo…y mientras miraba al techo mi Maestro me mostraba mi corazón. 
Siempre supe que cuando a un hijo/a de Dios le sucede algo hay una causa y un propósito y esta vez no fue la excepción. Hacía tiempo que no paraba para examinarme a mí misma, como nos sugiere Pablo: “Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo”.1Cor 11:13 Y ahí estaba, la ocasión perfecta para auto-examinarme: estaba quieta (literalmente), sola y mirando fijo en un punto del techo. ¡Perfecto!.  
Y encontré tanta suciedad acumulada como una casa a la que se le limpia cada día, pero  superficialmente. Necesitaba una limpieza a fondo. Y ahí estaba mi Maestro, mostrándome como yo me había acostumbrando a su Presencia, como había perdido la percepción de maravilla que me causaba Él. Como había olvidado ese éxtasis de su compañía, perdida entre el diario vivir, la rutina y los asuntos que resolver diariamente. Había olvidado mi primer amor. Al amor de mi vida.
Pero Él no. Él me extrañaba, me anhelaba, quería que yo le dé su porción de cariño y éxtasis diario de adoración; pero no! Yo estaba tan ocupada, tan llena mi mente de tanto que no era Él. ¡Y lo hizo! por amor, me tumbó en cama, me dejó quieta, me enseñó, me mimó, me habló y se mimó Él.
¿Se puede agradecer por una lesión en la columna? ¿Se puede adorar a Dios en medio del dolor? Sí, se puede. Le dí tantas gracias por no dejarme avanzar más por un camino errado, y encontré que en medio del dolor es la mejor ocasión para adorarle con nuestro amor y confianza.
Solo puedo decirle MUCHAS GRACIAS AMADO MAESTRO. Por frenarme y no dejarme avanzar por el camino que a la larga me llevaría a convertirme en una religiosa que solo tiene un sistema de pesadas reglas y normas que cumplir, que cuando ora lo hace mecánicamente y que cuando necesita ayuda gime lastimeramente pidiendo limosna de ayuda divina.
GRACIAS por llevarme de nuevo al camino correcto, al camino del deleite y gozo de  TU PRESENCIA.
GRACIAS por hacerme vivir el Evangelio de Vida por el cual ya no vivo yo, sino que Cristo vive por medio mío con todo poder y autoridad para tomar control de toda circunstancia adversa.
GRACIAS AMADO MAESTRO, por hacerme mirar el techo y VER mi corazón. Valió la pena la disciplina.
“Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.” 1 Cor 12:11
Yanili Filártiga

Obs: y a los que quieren saber sobre mi salud: estoy en proceso de recuperación, estoy yendo a Randall para rehabilitación de columna, en un mes reactivo mis clases de Pilates Reformer y en tres meses Natación. Y en 1 0 2 semanas reactivo mi labor en consultorio.